Vivencias Universales

Vivencias Universales

domingo, 15 de junio de 2014

Anastasia

Vuelvo a ti, borracho de angustia, tranquilamente como un silenciado condenado
Tropezando con mi valentía, arrastrando las cadenas de este orgullo malgastado
Sentenciado por Dios a tu encanto, en el camino voy tosiendo toda rebeldía
Tanta soledad recordándome la noche y toneladas de recuerdos en el día
Vuelvo a ti una vez más, con un cigarrillo y unos gramos de debilidad
Vuelvo a ti casi de rodillas mis palabras, rindiéndome frente a tu autoridad
Bésame como ayer, mírame mañana y acéptame tal y como lo quieres
Para mí ya no existe la voluntad, y oculte mi lujuria de otras mujeres
Vuelvo a ti, blanca y pura, mi pequeña y poderosa satisfacción
El futuro no me importa porque nunca llega, el presente es la única estación
Vuelvo a ti una vez más moliendo cada segundo de mi cordura
Costosa y maravillosa, tiemblo por costumbre y en cada línea tu nombre perdura
Los latidos se desesperan y la boca cosquillea sin poder sentirla
Observo la belleza de tu mentira, y con una lágrima acepto que no puedo vestirla
Vuelvo a ti, en una estrellada noche como hoy te desapareciste de mí
Se fue mi cordura al creer que en cada inhalada me acerco más a ti
Vuelvo a ti maldita sensación, con nada más que un billete enrollado
Tú manipuladora e inevitable oscuridad, contemplando un cielo estrellado
Sentándome en el mismo sillón, y la mesa convertida en el aeropuerto de mi cerebro
Al ver que no ceden tus fotos encerradas en el cristal, de una en una las quiebro
Vuelvo a ti soñando que será la última vez, que mañana será diferente
Pero al caminar por donde sea mi necesidad siempre logra que te encuentre
Atrapado en una jaula mental, escuchando voces que no se oyen afuera
Vuelvo a ti sin un reloj que me diga basta, un segundo más a la espesa espera
Tratando de esconder y no saber lo que la luna sabe mejor que yo
Vuelvo a ti, rogando que estés aun en ti y que no se te haya consumido aquel show
Después de tanto nadar me ahogue en la orilla, sin ti, sin mí, más solo que Dios
Y no sé si algún día tu importancia pueda leerte esta carta de mi voz
Vuelvo a ti mi amada Anastasia, empolvada y solitaria medicina
Te amo por adicción, tartamudeando razones, anestesia mi anastasia de apellido cocaína. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario