Maldita seas entre toda la majestuosidad del universo
conocido…
Como fue que tu rayo impacto mi corazón, por qué me
apuntaste si ya estoy vencido
Por qué tu amor vuelve a pasearse frente a mi humildad,
por qué mi ilusión juega a creerte
Déjame las heridas secas, déjame dormirme en paz, ya no
quiero pestañar a verte
Aleja tu fuego de mi papel, quédate dentro del cuaderno
donde te dejé, allí luces mejor
Allí te dejo flores de vez en cuando, te visito en los
versos más tristes de mi rencor
Necesaria de mi noche, turista de corazones, pasajera del
delirio ilegal
Belleza del olimpo, oculta tus ojos del sol, vive como
esa pequeña diosa del paraíso existencial
No te quiero dentro de mí día a día, ya no haces falta en
mi inmadurez, ya cure mi desdén
Coincidieron nuestros destinos, fugitiva de un alma y yo
prófugo del edén…
No sé si algún día reluzca tu amanecer con mi voz, no
puedo asegurarte nada
No quiero nombrarte, no quiero desearte, no quiero
emborracharme en la almohada
Aún tengo el polvo de un futuro, después de ti me quede
pausado de ideales
Después de ser un inmigrante perdí el mapa, ya no
recuerdo ni tus ojos de cristales
Solo quiero soñar por un momento, acordarme de cómo es
sentirse liviano
Volver en un pensamiento al patio de atrás, y con mi
lápiz volverme humano
Por qué ahora, por qué decides interrumpirme y sentarte
en mi pensamiento
Dime qué quieres, deseas otra vez convertirte en un
transparente sentimiento
Por qué no quieres que concilie el sueño, por qué no me
dejas descansar de tu calvario
Será porque te deje sola, sin amigos, sin comida, sin
espejos, debajo de un diario
Un corazón negro, careciendo de toda luz, oscura, tanto
que el diablo te toca con guantes
Mujer de lujo, mujer de vitrina, mujer maliciosa, tú eres
pecado multiplicado en instantes
No puedo evitarlo, temblar ante tu bendita maldad, una
maldad fina y venenosa
Me cortaste la piel con besos, ocultando tus iniciales,
haciéndolo parecer poca cosa
Ya no hay reflejo que te sacie, ya no hay luz que haga
resplandecer esa piel felina
Debí dejarte bajo llave y no en un cuaderno, debí
tacharte los versos de esquina a esquina
Pero no pude, no conseguí la fuerza suficiente para
deshacerme de tal deidad
No logre ser más fuerte que tú, yo solo llore, y prometí
dejarte en libertad
Que más hago, dímelo por lo que más quieras, solo soy un
hombre
Me iré de viaje al dormitorio, pero colocare la pluma
cerca de ti, a ver si se me ocurre tu nombre…