Tengo tanto que contar que no tendré a mí alcance ni la
tinta ni el papel
Me siento diferente, en la letra, en el pensamiento y en
el color de piel
Quisiera poder vaciar la habitación cerrada que oculta
esta alma sin color
Regresar por el mismo camino, encontrarte justo ahí
sentada e inhalar tu olor
Una vez más mirarte a los ojos, esos ojos de sirena, esos
ojos calmados
Conocerte de nuevo y volver a enamorarnos, poder anhelar
los defectos afectados
Sacarme el parche del calendario, poder caminar por mí mismo,
sin la necesidad
Yo no oculto nada, pero no quisiera tener que omitirte de
mí realidad
Eres un jeroglífico de mi letra, un dibujo plasmado por
un amor veloz
Que no daría por poder tener un minuto a solas contigo,
que me dispares tu voz
Mecerte en mis brazos como se mece a un violín, contarte
cada infierno recorrido
Que te quitaras la venda de tus ojos, y que sientas el
sacrificio que he vivido
Pero por ahora me dedico a vaciar este cuerpo malgastado,
este cuerpo de arrendatario
Y mientras eso ocurre te recordaré porque te has
convertido en el número de mi abecedario…

No hay comentarios:
Publicar un comentario