Hoy quiero sentarme al lado de la ventana, en el pequeño
sillón, con el tocadiscos encendido
Ver caer al otoño, sentirme liviano con un té cálido, y
volver a enamorarme
Sentir como la tarde se enrojece y cae en una nerviosidad
que descansa del sonido
Pensar en todo, sin prisa, dejándome llevar por el
perfume de la estufa que suele abrigarme
Amar al instante que te traiga a mí, en esta cabeza llena
de nieve y melancolía senil
Hoy quiero cosechar el último de mis versos, un todo o
nada apostando a lo inasequible
Y en realidad es porque ya no recuerdo maldad, no consigo
verme el orgullo, no me siento vil
Porque creo que el infinito es lo único que es para
siempre, lo demás es todo creíble
Le dejo lo poco que me queda de inconformismo al ayer,
ahora solo quiero hablar y contarlo
Hoy quiero dejarme ser sincero, quiero seguir recordando
paulatinamente aquellas sonrisas
Estoy en el despegue de mi memoria, y con una
tranquilidad no quiero evitarlo
Soltar al pensamiento, que sienta el viento otra vez, que
deje volar cada recuerdo al irse con la brisa
Hoy quiero caminar por los rayos de luz de mi ventana, y
ver si llego al final
Deseo con el alma en la mano encontrarte, y decir por fin
que no hay más dilación
Con el tiempo mi terquedad caducó, ya no tengo raíces que
me devuelvan el mal
Ya no hay razón alguna para que se muera el corazón, ya
no acechan fantasmas en mi habitación
Voy regresando en el tiempo, recogiendo mis pasos para
poder saber de dónde partí
Hoy puedo decir que encontré una foto de los dos, y me
fui de aquí, y me vine a recordar
Sabiendo que quisiera empezar de nuevo, pero por mientras
puedo revivirte así
Hoy quiero resucitar, hoy quiero ser el que te gustaba, hoy
te quiero contar porque nunca te pude olvidar…

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