Inevitable, sencillamente inevitable, una sensación
totalmente audaz, capaz de matarme
Pero quien es perfecto más que Dios, nadie puede ni tiene
porque juzgarme
Masoquismo voluntario, noche tras noche, y lo reconozco
con la voz entrecortada
Un sinfín de infinitos en aquellos besos, y no me
arrepiento por las lágrimas suicidadas
Fue un error, y
reconocerlo es el primer paso, porque vuelvo con la nostalgia en partes
Recuerdo cada segundo, en un instante se me van meses,
siglos metidos en un solo martes
Todo lo que pido, pero no me alcanza la fuerza para
sostenerlo, me engañan las ganas
No me queda más que aceptar las noches ebrias, y esperar
el tren de la semana
No tengo lenguaje legible
para que lo lean tus lentes, y es una frustración que me quema
Te vi relucir, te adore cada instante, cada extracto de
mi vida, con la hermosura de una gema
Pero fue un error, cada mirada en que no me mirabas, cada
noche en que no dormías
Cada susurro al oído, cada caricia a la almohada, cada
dibujo en el que me querías
Fue un error aprender a volar para alcanzarte, porque
cuando aprendí la tierra te encantaba
A esta altura ya el demonio me debe una vida entera, pues
él siempre supo que yo era el único que te amaba…

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