Creo que me quede tan solo que ya no sé ni con quien
habla mi pensamiento, así de iluso
Tengo hambre, tengo sed, tengo sueños, tengo ganas de
arrancarme esta barba de espinas
Y liberarme un poco de la molestia que siente este hombre
de papel que sigue recluso
Sentir que llueve es tan dulce, solo si se tiene refugio,
un alegre efecto de disciplina
Mantengo los ojos abiertos, y solo los cierro para darle
sombra a mi cansancio
Sueño solo cuando no me doy cuenta, y me gusta observar
en primera persona a mi inconsciente
Tengo ganas con anorexia, versos en el acilo, y mi
conocimiento en el gimnasio
No soy devoto de la ilusión, pero me gusta dibujar
siempre alguno que otro corazón sonriente
No hay mejor placebo para la esperanza que una llamada
perdida
Esconder el deseo solo lo agranda, y al final termina
estallando la mirada
El orgullo no es de acero, pero siempre le gustara jugar
al suicida
Para ver si alguna sonrisa lo termina acompañando hasta
la almohada
No hay verso que no duela en alguna parte del lápiz, ni
frase que no astille el ingenio
La incógnita es la que siempre falta a la fiesta, y jamás
nadie le reprocha ausencia
Con mañanas disponibles el sol solo busca obtener con
alguien un convenio
Llevándose con alguno de sus grados el límite que todos
tenemos en la paciencia
Y sigo pensando que Dios nubla el cielo para darse el día
libre, y escribir un pedazo de historia
Borrarle la felicidad al día de campo, y dándole tristeza
a unas nubes cesantes
Escribir y escribir para cambiarle el sentido a la vida,
y crearnos la memoria
Y mientras tanto los que estamos abajo, nos quedamos solo
con nosotros mismos y un corazón palpitante…

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