Guitarra o violín, en el viento o en calma, con
incertidumbre o certeza
Vuelves, no sé cómo pero vuelves, como una repentina
chispa en las neuronas de mi cabeza
Te ocultas de todos en mis pensamientos, saboreas la
instancia en que yo te descubro, sola, desnuda y esplendorosa
Tienes luz, tienes agua, tienes aire, tienes una voz
utópica y una mirada brillosa
Si mi cuerpo se rindió hace varios años atrás; dime qué
esperas en este espeso presente
Dudo que te deba algo, y no poseo ningún bien material de
tu interés, dime que ves, que es lo que mientes
Justo en enero, abriste la caja fuerte dónde dejé a mi
alma después del invierno
Pretendo que sabes el por qué, y lo que dudo me lo
corrobora, tu cintura inquieta sigue siendo la más fría del infierno
No poseo ganas extras en el alma, no ocupo photoshop en
los sentimientos ni mucho menos arriendo las emociones
Tengo noches en deuda contigo, y lo sabes y por ende
quise parchar la deuda con unas cuantas canciones
Y si la luna no te bastó, dile a la noche que te olvido,
porque la luna es solo la linterna de Dios
No fui yo quien cambio el lenguaje tu pudriste tu
intelecto en un adiós…
Devórame la conciencia a fuego lento y ocúpame de
almohada, pero no tendrás nada de mí
Esos ojos ya no me bastan frente al silencio, creo que
fuiste única pero el destino no se hizo para ti
Acepta a la realidad no por el hecho de que yo te lo diga
sino porque es discapacitada
La realidad no tiene la culpa, vuelve a ocultarte y
píntate una sonrisa que sea de tu propio cuento de hadas
No tengo la más mínima gana de volver al pasado, ni a mi
cuerpo, y eso te incluye con mucha importancia
Duele y quema aceptarme que la única razón de amarte se
convirtió en ignorancia.

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