Gracias al tabaco, gracias al humo que me deja quemar
otro de tus besos
Te recuerdo, como te recuerdo…, un pequeño camino de cada
una de mis líneas
Una catarata de emociones y al final del camino solo me
queda lanzar al vacío otro verso
No te encuentro fuera ni dentro de mí, ni siquiera en una
de tus letras curvilíneas
No pude notar cuando fue que el otoño se hizo tan triste,
cuando fue que tu olvido se fijó en mí
Tan solo me pregunto el por qué, tantas veces se me
pierde la respuesta
Tengo culpas compartidas, tengo sueños en la cuna y todo
lo que no soy esta en ti
Tantas mentiras con una metamorfosis ajena, y camino con
tu perfume a cuestas
Soy solo un pez fuera de tus ojos, muriéndome bajo este
sonriente sol
Sin explicaciones llegan los lunes, de tal manera que ya
los reconozco
Tanto amor, tanto dolor, tanto llanto, tantas risas, y al
único que conocí fue al alcohol
La indiferencia siempre es una dama de doble filo, un
doble filo que me conoce y que conozco
Con los dedos entre quemados me doy cuenta que vivo,
aunque sea un alma común
Ante tus ojos no existe empatía alguna más allá de tu
espejo
Lo sé y hoy lo reconozco con una amarga lágrima, pero no
lo acepto aún
No puedo hacer carrera contra el tiempo, el siempre gana
mientras todos nos volvemos viejos
Quisiera poder mentirle a esta vida muerta, y besarte de
nuevo pero con valor
Mirarte y no sentirme un tercero, devolverte cada
instante de mi soledad
Recrearme una vida, sentirme en carne y hueso, poder
sentir tu calor
Dejar en blanco el contrato, y pedirle a Dios otra
oportunidad
Yo me quedaré aquí, sentado entre mi recuerdo y tu
ausencia
Tú sueles ganar en todo, tú eres la victoria misma, tú no
acostumbras perder
Me desvanezco cada octubre, junto con los sueños de tu
presencia
Soy solo un alma, aquella alma ingenua que se enamoró
justo cuando la decidiste vender…

No hay comentarios:
Publicar un comentario