Tu piel,
química extraña, dulce fantasía, gota lógica dentro de una magia creada
Como decirte
que eres el sol de la luz, un cristal que resplandece en la mirada
Belleza de pies
a cabeza, un tacto que logra dar vida en el instante que se siente
Aleluya a la
existencia, por darte la vida que vives, donde quiera que te encuentres
Sin saber a
dónde voy te relato una travesía de difíciles pasos, sin tenerte
Donde dejarte,
donde no pensarte, como lograr por fin dejar de quererte
Mi paz descansa
bajo tierra, y mi sorpresa se quedó en los besos que escondías
Resignado a
caminar bajo la clandestinidad, ya no reconozco ni noches ni días
Los cortes
duelen solo si son profundos, sangran pero no todos terminan sanando
Y si lo
preguntan siempre voy a responder que aquel día estaba soñando…
Extrañando
hasta dejar en coma al alma por unos momentos, respirando muy bajo
El camino se
vuelve gris, mojado de nostalgia y frío, avanzo sin hallar atajos
Mis botas van
moliendo lo poco que quedaba de fe, y mi vista se envejece a segundos
Entre el cielo
y la tierra solo hay frialdad, y el no poder volver me quiebra el mundo
Ya no siento
mis manos, esas manos que no pueden ni siquiera darme realidad
Y si algún día
vuelvo sé que lo único que querré ver será la sensación de tu bondad
Huellas que
marcan un camino inexistente, que lleva
a ninguna parte, sin ninguna meta
Deje cenizas de
un deseo, un adiós empolvado, y una luna con la sombra de tu silueta
Pero al fin ni
yo mismo logro encontrarme, sin rastros de civilización solo avanzo
En un desierto
húmedo, me transpira el orgullo, corro y corro pero nada alcanzo
Estoy
perdiéndome ya no encuentro el norte, se me derritió el sur así de sencillo
Si hay vida me
pregunto ¿cómo es que respiro?, pegado al ayer como bala en el ladrillo
Si tan solo
Dios supiera que me cuesta tanto olvidar, seguir y vivir al mismo tiempo
Ya no hay
mañanas solo infiernos, y en cada respiro el exhalo se queda en intento
Cuando nadie me
ve, ahí me vuelvo humano, por ti, por mí o tal vez solo porque si
Siempre supe
que acabaría solo, pero nunca pensé que el mundo giraría así
Qué más puedo
desayunar que las gotas melancólicas que deja una neblina invisible
Sintiendo que
me quedo ajeno a la existencia, oliendo una desgracia predecible
Ya no llueve, pero
se sigue cayendo el cielo, te llamo sin quererlo y me siento absurdo
De saber que al
volverme inmigrante se alejaron nuestros corazones zurdos….
Adán Arenas Del Valle
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