No quiero creer en tu rostro, quiero creer en la
consistencia de tus movimientos
Yo no me guío por instinto sino por el sutil gusto de tu
conocimiento
No quiero creerle a un espejo tan hondo, prefiero
desnudarte
Sé que nunca podre tenerte, pero me conformo con adorarte
No uses adjetivos en una superstición porque se desvanecerá
Cuando menos te lo esperes tus ojos abrirán el cielo, así
será…
Baila con la flauta dulce, seduce a todos los demonios
del ayer
Para que al verlos haya un elixir que deshaga su poder
Eres única entre la existencia, de nuevo tú, rara y
transparente
Voy caminando por el mismo sendero por donde se devuelve
el demente
Ocultaste tu bondad como tesoro de pirata, exclusiva
Posees en la mirada una magia que al presenciarla te
devuelve a latidos una vida
Fuiste y serás, noche y día, luz y sombra, así de
intocable
Con un pañuelo de perfume, respirando tu existencia en un
acto inevitable.
Adán Arenas Del Valle
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